Evelín Itzel: Un esfuerzo constante

Beneficiaria de Ministerio Vive

Hola mi nombre es Evelin Itzel, tengo 17 años y soy becada desde hace 3 años y puedo decir que mi vida ha dado un giro radical, soy la segunda de tres hijos, mi papá es obrero y lo que gana apenas y cubre los gastos básicos de mi hogar.

Hace tres años no creía encontrarme donde estoy ahora, me veía como una chica que a pesar del esfuerzo que hacía; vendiendo jicaletas, tamarindos, gelatinas y cosas por el estilo para ayudar a mis papás y poder continuar mis estudios, no iba a comenzar ni siquiera la preparatoria, pero entonces comencé a recibir el apoyo de Fundación Quiera, que nunca han dejado de creer en mí y también el de Fundación Ministerio Vive, quienes han sido un gran apoyo moralmente en mi vida, porque han estado para apoyarme y buscar mi bienestar, han estado en momentos muy difíciles de mi vida, pero también en momentos de éxitos.

Hace tres años estaba por concluir mi secundaría, con la preocupación de que mis padres me dijeran que ya no podría seguir estudiando debido a que los gastos aumentarían, ya que mi hermano pequeño también entraba a la primaría, mientras que mi hermano mayor terminó por dejar la escuela viendo las presiones que mis papás tenían de los gastos en el hogar.

Cuando entre a la preparatoria sentí un gran logro, sin embargo temía que no durará y que en un abrir y cerrar de ojos mi sueño de seguir estudiando terminaría.

Los tres años de mi preparatoria no dejaron de ser difíciles, pero llegó un momento en que el levantarme a las 4:00 am me costaba más, el ver que los gastos en mi hogar eran mayores, debido a las tareas que me dejaban y el gasto en internet y papelería, también escuchar a mi mamá decirle a mi papá "¿Y ahora cómo le hago para el pasaje de nuestros hijos?", o "¡Hoy comeremos lo que sobró de ayer!", era frustrante ver que gastaba mucho en pasajes, pero Fundación Ministerio Vive, no me dejó, por el contrarío me mostró que hay personas que creen en mí, como lo es Fundación Quiera y me dijo que así como ustedes y ellos creían en mi.

Palabras como esa me ayudaron a seguir adelante, a darme cuenta que estudiar no es una comodidad, es más bien un privilegio, y que muchos jóvenes así como yo en situaciones tal vez peores dejan de estudiar, y yo no quería ser una más que dejara de estudiar.

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